martes, 31 de agosto de 2010

¡Contacto! ¿Por fin?


Un láser parece haber apuntado a la Tierra en diciembre de 2008 desde la constelación de Tucanae, que alberga la pequeña nube de Magallanes vista aquí con una ilustración del láser. La Nube es una galaxia enana a 200.000 años luz de la Tierra. La luz láser no ocurre como fenómeno natural. De confirmarse sería una señal de origen artificial. La distancia de la fuente no se conoce. 

Ya en 1896, el genial y enigmático Nikola Tesla tuvo la idea de que la radio podría ser un método para contactar vida extraterrestre.
El proyecto de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence) se inició hace más de 40 años. La idea era escuchar las ondas de radio del espacio con la esperanza de poder captar alguna transmisión de origen inteligente proveniente del espacio.

¡Wow!



En una impresión de los datos recibidos, Ehman encerró los números que marcaban la progresión de la señal en un círculo y escribió "Wow!" a la par de éstos. A partir de ahí cobró fama como la señal Wow! 

¿Se ha detectado algo en todo este tiempo? Para los que creen que la respuesta es no, la sorpresa es un sorprendente talvez. La primera detección impresionante ocurrió precisamente el año en que salió la película "Encuentros Cercanos del Tercer Tipo", exactamente el 15 de agosto de 1977. Ese día, el Dr. Jerry R. Ehman detectó una señal fuerte de banda corta que cumplía con todos los requerimientos para ser clasificada como de origen no terrestre e incluso de fuera del sistema solar. La transmisión duró el total de 72 segundos que el radiotelescopio Big Ear (Gran Oreja) estuvo escuchando en Delaware, Ohio. Tristemente esa misma transmisión no volvió a ser detectada a pesar de que se buscó 50 veces más.


Origen de la señal Wow! en Sagitario. Por el diseño del experimento puede venir de cualquiera de las 2 áreas en rojo. 

El problema de lograr una segunda detección hace que SETI mantenga muchas de sus señales detectadas clasificadas solamente como señales candidatas. El protocolo dictado por el método científico exige que el experimento sea repetible. Sin embargo, si la señal detectada no está hecha para mostrar a otras civilizaciones la presencia de quien la transmite, lo más probable es que la detección de nuestro lado se dé por accidente. Las señales que tenemos más posibilidades de detectar, probablemente no estarían dirigidas hacia nosotros y es por esto que subsiguientes transmisiones ya no podrían ser detectadas.

Ehman se mostró al principio escéptico de su propio descubrimiento. Explicó que esta señal podría ser una trasmisión de origen terrestre que se hubiera reflejado en un pedazo de basura espacial. Sin embargo cuando se investigó cómo tendría que darse esta circunstancia, se llegó a la conclusión de que la posibilidad de que ocurriera requería tantas condiciones que se volvía irreal. Otra razón para ser optimista es que la transmisión se dió en la frecuencia del hidrógeno: 1420 MHz. Esta frecuencia es parte del llamado "espectro protegido", un ancho de banda en que los transmisores terrestres tienen prohibido transmitir. A pesar de su optimismo actual, Ehman trata de mantener una actitud lo más científica posible y afirma que no debemos estar tentados a sacar "amplias conclusiones a partir de datos medio amplios".... o como decía Carl Sagan, "Las afirmaciones extraordinarias requieren de evidencia extraordinaria".

El descubrimiento de diciembre de 2008


Recientemente SETI ha tomado una nueva dirección. Transmitir una señal en la frecuencia del hidrógeno después de todo no es algo de gran utilidad. Realmente solo serviría para que sea claro que la señal es artificial, pero es poca la información que se puede transmitir en esta frecuencia. Alrededor del mundo se ha llegado a un consenso de que una señal con aplicaciones prácticas para una civilización extraterrestre estaría más bien en el espectro visible y se transmitiría de una forma enfocada, o sea con rayos láser. Este tipo de transmisión permite un ancho de banda 150 mil veces mayor que los 1420 MHz y para este momento queda claro que es más probable pescar una transmisión con propósitos prácticos que una diseñada solo para decir "hola" al universo.

Trás de todo, la creencia de que podría haber una civilización escuchando nuestras transmisiones de radio (y TV) se quebrantó cuando se descubrió que este tipo de señales pierden coherencia con la distancia y lejos de aquí serían tan débiles que desaparecerían en el rugir del ruido electromagnético del espacio. Igualmente no podríamos esperar detectar ese mismo tipo de señales provenientes de otros por este problema. Esto no pasaría si se utilizara tecnología de pulsos de rayos láser.

En diciembre de 2008, tras 20 años de buscar una señal extraterrestre, el astrofísico Ragbir Bhathal de la University of Western Sydney, detectó una señal mucho más que interesante en su observatorio en Australia (el único que hace SETI en el hemisferio sur). Aconsejado por Arthur Clarke, él buscaba en el espectro visible, cuando encontró un pulso regular de rayos láser en medio del caos al azar de ruido en el cosmos. El tipo de señal que sugiere que alguien muy inteligente está del otro lado enviando un mensaje. Igualmente cumple claros requisitos de ser una señal artificial, igualmente su detección se dio una vez y no se ha vuelto a ver.

Bhathal sin embargo trata de mantener la prudencia. Lleva ya muchos meses investigando meticulosamente si se puede tratar de una fluctuación en sus instrumentos, de un extraño pero natural fenómeno astrofísico o de algún extraño ruido al azar. Incluso si detecta la señal una veaz más, y lleva observando constantemente desde esa ocasión, necesitará que la comunidad científica evalúe sus datos antes de poder hacerle el anuncio al mundo, y él mismo admite que no será fácil lograr aprobación.

Por ahora la botella de champaña está mejor esperando en el congelador y la noticia se mantiene confinada a círculos locales. Pero aún así, queda claro que el momento en que una señal verificable pueda ser finalmente confirmada puede estar cada vez más cerca.

La noticia:

Perfil de Bhathal en SETI Australia: